lunes, 6 de julio de 2015

LA VENDEDORA DE SERPIENTES - Alfonso Sola González



Esa, la de ojos de ágata
la de fuego en la cintura,
la del anís rosado
esa, la gran leprosa del agua,
la nacarada, la de anillos untados
de cedro azul
esa, sí,
la serpiente
que envuelve la tierra,
un país de animales inocentes
y maestros que vuelven en la tarde
a sus sórdidas cuevas de papel y de glosas
esa, la víbora del hinojo y la leche,
la que he comprado para que grabe su nombre
en un árbol de mi casa,
esa serpiente, la más hermosa y mortal
ya devora los cerros cercanos,
ya la música del veneno
cierra
la boca amada
ya vendedora,
te pago la serpiente.

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